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Historia del Santo Prepucio

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Historia del Santo Prepucio, de la reliquia del prepucio de Jesús

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Siglos atrás, la Iglesia Católica necesitó de reliquias que sirvieran para avivar la fe. Papas, obispos y monarcas vieron en esos objetos de dudosa legitimidad una fuente de ingresos y un argumento de poder y credibilidad. Uno de los más insólitos fue el Santo Prepucio.
Jesús fue circuncidado, como mandaba la tradición judía, al octavo día de nacer. La anciana que realizó la operación puso el prepucio en una redoma con aceite de nardo y lo entregó a su hijo con la advertencia de que no lo vendiera. El joven desobedeció, y el Santo Prepucio inició su viaje por el mundo.
La divinidad que se le atribuye a Jesús está proyectada también en ese trozo orgánico retirado de su órgano sexual. Fue afirmado, que, como Cristo, también el prepucio habría ascendido a los Cielos para reunirse con el Padre. Para León Alacio (sabio y teólogo de los ss. XVI-XVII), el tejido santo se convirtió en los anillos del planeta Saturno.
La primera propietaria de la reliquia habría sido María Magdalena, que habría usado el aceite de la redoma para ungir a Cristo. El prepucio pasó en el siglo IX a la emperatriz Irene de Bizancio, que se lo regaló a Carlomagno el día de su boda. Éste lo colocó en el altar de la iglesia de la Bendita Virgen María en Aquisgrán y más tarde en Charroux (Francia).
En el siglo XII, el Santo Prepucio fue llevado en procesión a Roma, y en el s. XIII se ostentaba en San Juan de Letrán (la catedral), adosado a una cruz de oro con piedras preciosas. En el XV se constituyó la primera Hermandad del Santo Prepucio. Y lógicamente, se peregrinaba a las iglesias que poseían esta reliquia... Habrían existido hasta trece prepucios diseminados por varios templos, o incluso más, según las versiones.


El anillo de carne.

Santa Catalina de Siena, patrona de Italia, se casó con (el Niño) Jesús en una visión. Para sellar la unión, el Niño le entregó un anillo de casamiento confeccionado con piel de su prepucio. Aunque su biógrafo, para suavizar la historia, habló de un anillo de oro, ella afirmaba que llevaba en el dedo el Prepucio del Señor, invisible para los demás. Cuando su dedo se convirtió en reliquia, muchas beatas afirmaron que allí veían el anillo de carne. Posiblemente de ahí viene que el jesuita Salmerón considerase al prepucio divino “el anillo de compromiso para sus esposas”, las monjas.
El sabroso prepucio.
La monja austríaca Agnes Blannbekin (1244-1315) tuvo una extraña experiencia mística. Llorando por el dolor del Señor durante la celebración de la Fiesta de la Circuncisión, sintió el prepucio de Cristo en su lengua:
“¡Y ahí estaba! De repente sintió – la monja – un pellejito, como la cáscara de un huevo, de una dulzura completamente superlativa, y se lo tragó. Apenas se lo había tragado de nuevo, sintió en su lengua el dulce pellejo, y una vez más se lo tragó. Y esto lo pudo hacer unas cien veces…”
Otras religiosas vivieron éxtasis parecidos, y el asunto alcanzó tal peso que se escribieron varios tratados.
Pero en 1900 el culto al Santo Prepucio fue abolido por un decreto del Vaticano. Toda persona que hable, escriba o lea sobre el Santo Prepucio, decía, sería considerada despreciable aunque tolerada; y la Santa Sede se reservaba el derecho a excomulgar a quien lo hiciere en forma escandalosa o aberrante.
Una sociedad llamada ‘Academia Preputológica’ intentó restaurar el abolido culto al Prepucio de Cristo. En 1954 se celebró un cónclave para decidir si se recuperaba o no este culto. Tras acaloradas discusiones, los cardenales ratificaron la abolición.
Desde el Concilio Vaticano II, muchas reliquias de este tipo fueron sido relegadas a la categoría de “leyenda pía”. El Santo Prepucio corrió igual suerte, pues su exhibición producía una ‘curiosidad irrespetuosa’.

Vetadas, las reliquias de este tipo se retiraron de la vista. Al menos, en teoría. En el caso del Santo Prepucio, siguió saliendo en procesión en el pueblo italiano de Calcata hasta 1983 (cuando fue robado), en una festividad oficialmente reconocida por el Vaticano.

 

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cosasdivertidas, Actualizado en: 21:31
Escrito por: Maria

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